TMB

Línea V29: una pequeña gran reina

Miki Eric Redondo

Barcelona
26 de novembre de 2017
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Lunes por la mañana. Es una mañana como otra cualquiera en Barcelona. Como cada mañana, Pablo Pérez, con su impecable camisa blanca y una chaqueta de lana, coge el autobús en la calle Camèlies, para ir al trabajo. Pensando en la próxima reunión que tendría a las doce, llega a la parada a las 7:45, puntual, como cada mañana.

Una muchacha vestida de rojo con una gorra, entrega unos folletos. Pablo, distraído, con los cascos puestos, coge uno y se lo guarda en su maletín rápidamente. Llega el bus, puntual como cada mañana. Pablo se extraña de que sea un bus largo, articulado, pero no dice nada. Saluda al conductor, pica su billete y se va a sentar al fondo del vehículo.

A las 8:15 pasadas, Pablo comienza a escuchar un gran revuelo en la parte delantera del autobús. Casi se estaba quedando dormido. No había apenas podido pegar ojo la noche anterior, pensando en la jornada que comenzaba aquel trece de noviembre. Ya habían pasado la Plaza de la República, y como cada mañana desde hacía ya tres semanas, el autobús seguía la calle Artesanía recto. Se quitó los cascos a tiempo de escuchar que el conductor anunciaba por altavoz que en la parada siguiente, “Artesania-Via Favència”, se tenían que bajar todos los que subieran al barrio de Roquetes, ya que ese autobús no subía más allá de la Vía Favència. Pablo se extrañó, pero al llegar a la siguiente parada se bajó, junto con un grupo de personas cabreadas. El conductor cerró puertas una vez que se hubieron bajado todos los que iban al barrio, y siguió su camino. Pablo observó que cruzaba la Vía Favència y se incorporaba a la misma por la izquierda. Extrañado pensó que se había equivocado de línea, pero no podía ser. Había hecho hasta allí el mismo recorrido que siempre, y no conocía otra línea que hiciera un trayecto similar.

Un minuto después, el grupo de personas que estaban allí, en aquel palo de parada, vieron aparecer un bus repleto hasta los topes con el indicador “ROQUETES” en la delantera. Pablo y el resto de usuarios se subieron al abarrotado bus, picó su billete y avanzó un poco por el pasillo abarrotado de viajeros, aún intranquilo por si había cogido el autobús correcto. El Ding-Ding de parada anunció con voz clara y perceptible, “Alcántara-Garigliano”. ‘Bien’, pensó Pablo. Era la línea correcta.

Al llegar a su parada, Pablo se bajó del autobús, y al mirarlo detenidamente, vio algo que no le cuadraba: “V29”. Encontró a otra chica con chaleco rojo en su parada, la cual le preguntó si conocía las nuevas líneas que habían entrado en servicio esa misma mañana. Pablo le respondió que no, y escuchó un breve resumen que le explicó la chica. Le entregó otro folleto, y Pablo le dio las gracias y fue hacia su trabajo, pensativo.

¿Nuevas líneas? De lo que le había explicado la chica, recordó que el bus que le había transportado hasta el barrio de Roquetes, no pasaba por su casa. Entonces, ¿de dónde venía esa línea? ¿Por qué habían hecho ese cambio que no entendía?

Han pasado casi dos semanas desde la entrada de la Fase 5.1 de la Nova Xarxa de Bus. En Nou Barris, hubo mucho revuelo y expectación por la entrada en servicio de dos polémicas líneas, ya que la que sustituía a la mítica línea 32, ya no subiría al barrio. Se ha creado en su lugar una nueva línea, la V29, cuya principal línea de referencia que también desaparece es la Santmartinenca 26. La Nova Xarxa de Bus ha fusionado los trazados de la línea 26 entre Pujades y Virrei Amat y la 32 entre Virrei Amat y Roquetes, y la ha prolongado hasta la playa de Llevant. Le ha puesto una frecuencia parecida al desaparecido 32, y ha mejorado la frecuencia del difunto 26, línea que circulaba cada 30-40 minutos en un día laborable.

Roquetes, el barrio mítico de Nou Barris, el barrio que fue construido piedra a piedra por manos de sus propios vecinos, el barrio que ha crecido y se ha convertido en un barrio más de Barcelona, con Metro, mercado, servicios sociales, escuelas, etc, ha perdido la conexión directa que tenía con los barrios de Guinardó, Gràcia, Sarrià y la parte alta del Eixample. Pero a cambio, ha conectado con los barrios de la Sagrera, por la Meridiana, el centro histórico de Sant Martí, el Maresme y el Centro Comercial de Diagonal Mar, además de llegar hasta la mismísima puerta de una de las playas de Barcelona: la de Llevant. Roquetes, uno de los barrios olvidados de Nou Barris según los vecinos, ya tenía una línea que le llevaba a la estación de Rodalies de Sant Andreu Arenal, el 11, pero sus 25-30 minutos de frecuencia en laborable y su lentitud de recorrido por el Passeig Valldaura y el barrio de Can Dragó, lo hacen poco atractivo. Roquetes también tiene dos líneas de barri de Bus Nou Barris (marca con la que la empresa Sagalés opera estas dos líneas) que conectan con la estación de Rodalies de Torre Baró, pero su escasa frecuencia y el hecho de que hay que ir a cogerlas a la Vía Júlia sentido Vallbona, hacen que muy pocos vecinos, casi nadie, usaran esas líneas, que por otro lado no son directas. Las comunicaciones a dichas estaciones o a otras de alrededor hacen que el trayecto resulte imposible a nivel de rapidez y efectividad.

Desde el 13 de noviembre, hay una línea que en unos 20 minutos, un tiempo récord hasta el momento, permite llegar a la estación ferroviaria de La Sagrera, y a la línea 1 de Metro, algo que antes sólo se podía hacer con las líneas 11 y 60, y el bus de barri 127. Una vez pasada ésta, aproximadamente en cinco minutos más llegamos al centro de Sant Martí, y con la línea 2 de Metro, a las puertas del Maresme, otra región de la provincia de Barcelona que no tenía comunicación directa con Nou Barris y Roquetes. El centro de Sant Martí, tenía una línea de autobús que acababa en el barrio del Congrés, la 26, con una frecuencia de 35-40 minutos, que la hacía poco o nada útil. En este sentido, las gentes de este barrio no sólo ganan en tiempo, al llegar a su barrio una línea con mucha más frecuencia, sino que la velocidad de ésta resulta mucho más elevada, ya que tiene muchas menos paradas.

Por el otro extremo, los distritos de Nou Barris y de Sant Martí tienen dos conexiones directas más: una playa de Barcelona, la playa de Llevant, donde el bus llega hasta la misma Ronda Litoral, y Diagonal Mar, parando junto a la puerta lateral de la calle Josep Pla.

Tanto Roquetes como Llucmajor, en el centro de Nou Barris, disponen de una conexión directa en 30 minutos con el corredor sur de la línea 4 de metro, en las estaciones de Selva de Mar (25 minutos aproximadamente) y Maresme-Fòrum (30 minutos), algo que antes sólo se podía hacer usando la línea 4 prácticamente de extremo a extremo. Un vecino de Roquetes que iba habitualmente a comprar a Diagonal Mar tenía que hacer todo este recorrido o bien bajando a Vía Julia a coger la L4 o haciendo trasbordo en Trinitat Nova: el trasbordo es largo y los trenes no están coordinados, sobre todo en fin de semana. Dicho trayecto duraba una hora en el mejor de los casos. Dicho vecino se enteró de que se crearía una nueva línea de autobús entre Roquetes y Diagonal Mar, lo cual le reduciría enormemente el tiempo. Las conexiones con el Maresme y Sant Martí también se reducirían, ya que la alternativa, la V27 desde el vecino barrio de Canyelles, es una línea muy lenta y masificada, especialmente en verano, lo cual hace inútil que se lo plantee como alternativa.

El 13 de noviembre ha sido un día histórico para Roquetes. Ha perdido una conexión directa con la zona altade Barcelona, y con la estación de Sants, si bien puede acceder a través de la nueva línea D40 (Via Favència – Pl. Espanya) y tiene seis paradas en cada sentido para trasbordar a esta línea (entre la Via Favència y Virrei Amat), pero ha ganado conexiones que antes no tenía, o eran muy defectuosas en lo que se refiere a rapidez, inmediatez y efectividad. La Nova Xarxa de Bus le ha dado al barrio el corredor vertical natural que le corresponde por geografía, como los vecinos de un determinado barrio les corresponde por cercanía un CAP: dos estaciones ferroviarias, la línea 1 de metro, el Centro de Sant Martí (y una puerta directa al Maresme) y la zona sur de línea 4, además del Centro Comercial de Diagonal Mar, en el otro extremo de la ciudad tocando a la playa.

Unos habrán sido beneficiados y otros perjudicados. Como bien dice el refrán, nunca llueve a gusto de todos. Bien es cierto que TMB podría perfectamente haber subido los articulados de la D40 a la parte alta de la calle Les Torres (final de la línea 27), pero por alguna razón lo descartaron y llevaron la D40 a Canyelles, en el cruce de Guineueta Vella con Antonio Machado (detrás de la V27 y la 47). Pero a cambio ha dotado al barrio de Roquetes de conexiones antes inexistentes o impensables, con una línea con una buena frecuencia, los mismos coches que circulaban en la línea 32 y una línea rápida, con pocas paradas y final de regulación en la puerta del Centro Comercial Diagonal Mar. Ahora, el barrio puede elegir entre La Maquinista, en Sant Andreu (líneas 127 y 60), o Diagonal Mar, en el extremo nordeste de Sant Martí (Línea 4 sur y Trambesós).

Mientras, pocas alabanzas ha recibido la nueva línea V29, que a pesar de todo en su segunda semana de vida, ha tenido un buen nivel de usuarios en todos los barrios por los que pasa. Parece que la pequeña recién nacida sin embargo, no ha sido acogida con agrado en muchos sitios. Esperemos con el paso del tiempo vaya creciendo y siendo más aceptada gracias a sus puntos fuertes, que son muchos, y sea una de las líneas más destacadas de uno de los extremos de Barcelona en su parte este. Tiempo al tiempo.

Por otra parte, cabe decir que no han sido pocas las críticas que ha supuesto para Nou Barris y, sobretodo, para el Guinardó, la desaparición del 32. Los buses de su sustituta, la línea D40, padecen una total descoordinación en algunos momentos del día, llegándose a ver en las paradas un tiempo de espera de hasta 35 minutos entre vehículos. Además, el déficit de vehículos articulados hace que esta línea deba llevar vehículos estándar incluso en hora punta, hecho que provoca que en la zona de Verge de Montserrat incluso se haya llegado a dejar pasaje en tierra por no caber en el bus. Con el lote de vehículos articulados que tiene que llegar a TMB en los próximos meses, y con una mejor coordinación –o prioridad– semafórica, esperamos que esto se arregle.

3 comments

  1. La V29 no es un línea que irá a reventar, pero que comunica muy bien con muchos puntos. Tiempo al tiempo para que se vaya conociendo.
    Lo único que mejoriria son la ubicación de algunas paradas en Josep Pla, Virrei Amat/Verdum, como también carril bus en Via Favencia.

    1. También tener en cuenta que por el momento es una de las líneas nuevas con menos quejas de la NXB.
      Solo que está en la cochera de Horta. Línea que debería ir a Triangle si no fuera la falta de espacio de Horta (Ya han de habilitar como campa los terrenos de Torrent de Cal Notari).

    2. Pos creo que es mejor tener la en Horta. El flujo de mañana es dirección Diagonal Mar y es mejor tener la base cerca de la cabecera norte e iniciar los servicios lo más cerca del terminal. Por la tarde es al contrario con flujo ascendente.

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